El sueño del bulto

Había tenido el mismo sueño varias noches durante dos meses. Pero aquella noche había sido tan real y tan recurrente que dormía dos horas y despertaba (cada que despertaba veía el reloj). Francamente no me gusta hablar de este sueño, pero ya que estamos aquí con este objetivo, se los tendré que platicar. Lo único que les pido, es que no me juzguen, suficiente tengo con los diagnósticos de mi psiquiatra que parecen muy alejados de la realidad; delirios, fijación maternal y falta de afecto es lo que me dice. No lo creo, sé bien quien soy, y acepto que no estoy en mi mejor momento mental, pero tampoco estoy tan mal.

Por favor, tomen asiento.

Antes de empezar a narrar el sueño, quisiera ponerlos en contexto; antes de este frío hospital mi hogar era la casa de mi madre, allí vivía sólo con ella y sus tres gatos negros. Después de que mi segunda esposa muriera misteriosamente, me mude con mi madre por la depresión que tuve. Ella me ayudo mucho a salir de esa depresión, conseguí un trabajo nuevo y todo iba bien hasta que este estado mental se interpuso entre mis sueños y mis acciones.

En fin. La casa de mi madre difunta, tenía un largo y oscuro patio, estaba rodeado por la edificación vieja y en ruinas que nos hospeda. Era demasiada casa para nosotros, pero mi madre la heredo de sus abuelos y ahora era imposible darle el mantenimiento que necesitaba, el recubrimiento de las paredes se caían por la humedad y los techos tenían manchas oscuras que parecía que se extendían poco a poco hasta tomar toda la habitación en cuestión. Todas las habitaciones tenían grandes ventanales que ahora, sus herrerías estaban cubiertas de oxido, apenas se veía la pintura, y los cristales se veían opacos por el paso del tiempo, en algunos costaba trabajo ver a través. El patio daba daba un poco de miedo y lo peor era que lo teníamos que atravesar para ir al único baño funcional que quedaba en la casa. La falta de dinero nos obligo a darle mantenimiento a los restantes, y como en el pasado habitábamos en aquel lado de la casa, era el único que podíamos usar.

Del lado derecho del patio teníamos un cobertizo con techo de laminas que ocupábamos para guardar las cosas que ya no usábamos. Estaba lleno de muebles viejos de la casa, decidimos meterlos allí para no limpiarlos y dedicar ese tiempo en otras actividades.

Sabiendo esto, siento que ahora podrán lograr imaginar mi sueño de una mejor manera.

Mi sueño comienza cuando me despierto y estoy en mi recamara. Tengo que ir al baño, me pongo mis pantuflas, mi bata por el frío y salgo al patio. Pasos antes de llegar al ala de la casa donde esta el baño, escucho atrás de mi un ruido seco. Giro mi cuerpo entumecido por el frío y justo debajo del cobertizo veo un bulto envuelto en bolsas negras de basura, perfectamente se reconoce una figura humana. Se ve que envolvieron a alguien en esas bolsas y si silueta la remarca la cinta adhesiva pegada a la altura de lo que serán las piernas, el cuello y donde están los codos. Me acerco a investigar el bulto, pero no me atrevo a abrirlo. Entro en pánico y mi única intención es regresar ese bulto a donde estaba. No me cuestiono nada, solo maniobro con dificultad el bulto y con ayuda de un polea instalada previamente de estos hechos, hago llegar el bulto a las laminas del cobertizo. El miedo sigue, pero repito, no cuestiono nada. Finalmente es un sueño, si esto sucediera en la realidad, estoy seguro que cualquier persona haría las indagaciones pertinentes para darle respuesta a todos estos sucesos.

Una vez que el bulto esta sobre las laminas, sigo mi camino al baño y justo cuanto voy a entrar sucede lo mismo. Giro y el bulto esta de nuevo allí. Tirado. Repito la operación, de nuevo logro subirlo, Sigo mi camino y llegando a la puerta del ala, lo mismo. Y lo mismo. Y lo mismo. Todo el sueño es lo mismo, solo que cada vez que veo el bulto tirado en el suelo mi miedo es mayor, cada ves lo subo con más desesperación y prisa por que acabe ese absurdo sueño.

Siempre despierto exaltado y orinado.

El psiquiatra señala que este sueño es bueno para mi salud mental, ya que demuestra remordimiento y esto puede dar paso a la empatía que tiene un ser humano «normal» No entiendo por que remordimiento.

Por eso estoy aquí, por ese sueño recurrente, que ahora con los medicamentos y los tratamientos toma sentido ya lo recuerdo. Y me siento mal, me siento muy mal.

Recuerdo que en un episodio de depresión y desesperación mate a mi madre. Su ausencia iba a ser notada y para evitar sospechas la subí a las laminas del cobertizo, envuelta en bolsas negras para evitar que el olor saliera. Después de unas horas de estar arriba, los buitres empezaron a rondar el cobertizo, rasgaron las bolsas y se alimentaron de su carne blanca y seca. Cada que salía al patio la recordaba, pero seguía mi vida. Me sentía muy bien, muy muy bien. Hasta que empezó este estúpido sueño. Este maldito sueño.

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